La mercadotecnia es el conjunto de estrategias y herramientas que utilizamos para conseguir que una empresa sea más rentable.

Para ello, buscamos que los clientes fieles nos recomienden. Esto lo conseguimos a través de la satisfacción de sus necesidades, deseos y expectativas con productos con un valor añadido que la competencia no puede ofrecer.

Para que esto funcione correctamente, hay que tener en cuenta la atención al cliente. Un cliente satisfecho puede recomendarnos a otros clientes y es probable que él mismo consuma cada vez con mayor frecuencia nuestros productos. Por el contrario, un cliente insatisfecho pondrá quejas y reclamaciones, dará una valoración negativa de nuestra empresa y nos hará perder recursos (no sólo económicos, también de tiempo y gestión).

Si bien la mercadotecnia la utilizamos para potencializar los recursos de las empresas para conseguir una mayor rentabilidad, la desmercadotecnia busca, lo contrario. Es decir, reducir el conjunto de recursos que se ofrecen para bajar así el número de clientes (la demanda). En este sentido, podríamos conseguir reducir o eliminar el conjunto de clientes considerados “no deseables” para nuestra empresa. Por clientes no deseables no nos referimos a aquellos que ponen una queja, sino aquellos que persisten en el problema y que mantienen una actitud poco receptiva ante las soluciones mostradas.

Si segmentamos correctamente nuestro público objetivo, cuando lancemos una estrategia invitándoles a consumir. Lanzando implícitamente el mensaje contrario a esos clientes no tan deseados. Esto no significa que no vayan a presentarse clientes que no son de nuestro segmento dispuestos a comprar o solicitar nuestros servicios. Pero con dicha segmentación reduciremos el riesgo de que alguno de estos posibles clientes sean de los no deseables.

Es decir, haciendo una correcta segmentación de los mercados y estableciendo políticas adecuadas en la atención al cliente reducimos notablemente el riesgo de encontrarnos con clientes insatisfechos que nos pueden hacer perder dinero y otros recursos. Por eso es tan importante mantener satisfechos a los clientes como base para la rentabilidad de nuestro negocio. De esta manera no tendremos que recurrir a la desmercadotecnia.